Visita de Estado a la Republica Popular de China Intervencion del Presidente de la Republica antes los estudiantes de la Universidad de Beida – Fragmentos -

Visita de Estado a la Republica Popular de China Intervencion del Sr. Jacques CHIRAC, Presidente de la Republica, antes los estudiantes de la Universidad de Beida - Fragmentos -

Pekin, 26 de octubre de 2006




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P – Buenos días, Señor Presidente, como estudiante de relaciones internacionales, su discurso me interesa enormemente. Francia es uno de los países más importantes de la Unión europea y China es un país de Asia cuyo desarrollo, desde el punto de vista económico, se realiza a gran velocidad. En lo referente a nuestras relaciones, algunas personas creen que las relaciones entre Francia y China no podrán superar jamás las relaciones entre Francia y los Estados Unidos, ni las relaciones entre China y los Estados Unidos. ¿Qué opina usted?

R – No creo que sea necesario plantear los problemas en términos de competencia. Francia y China tienen un gran número de motivos económicos, políticos y sobre todos culturales, para mantener relaciones profundas y constantes. Son relaciones que se caracterizan esencialmente por la confianza y la amistad. China desea mantener excelentes relaciones con todos los países del mundo y, en particular con los más grandes, mantiene un contacto permanente, como es el caso de los Estados Unidos o el de otros países europeos y asiáticos. Creo que la vocación de un país importante, en el mundo actual y aún más en el mundo de mañana, es la de mantener excelentes relaciones con todos los países y desarrollarlas con normalidad. En este sentido, creo que tiene mucho que ver el respeto que cada uno tiene hacia la cultura del otro. Y para respetar la cultura del otro, es necesario conocerla. Animo a todos los países del mundo a aumentar su conocimiento de la cultura y por lo tanto de la lengua china. Así lo deseo de todo corazón para Francia.

P – Señor Presidente, en primer lugar, permítame darle la bienvenida. ¿Cuál es la investigación teórica por parte de Francia?

R – Dedicamos nuestro esfuerzo a desarrollar la investigación en todos los ámbitos. Se empieza por una investigación teórica y continúa con la investigación práctica.

Recientemente, el gobierno ha sometido a votación, a través del Parlamento, una importante ley sobre la investigación, destinada a modernizar la investigación francesa, pero sobre todo a darle los medios financieros adicionales. Somos perfectamente conscientes de que la investigación y la innovación constituye la clave del progreso de mañana. La investigación se inicia a través de la investigación teórica, en particular en química, pero también en otros sectores; tratamos de estar siempre en cabeza.

P – El Primer ministro británico, el Sr. Tony Blair, declaró que China sería el país más poderoso del mundo, de aquí a veinte años. ¿Qué cree usted que deberá hacer China para alcanzar dicho objetivo?

R – Preferiría no comentar sobre lo que ha podido declarar el Primer ministro Tony Blair, uno de mis colegas y amigo.

En cambio, sé perfectamente qué puede hacer China para asumir sus responsabilidades en el mundo de mañana. Lo dije hace un momento: su vocación es la de situarse en cabeza de las potencias mundiales de aquí a los próximos cincuenta años.

Es evidente que para ello es necesario realizar un cierto número de esfuerzos, en particular en el terreno de la investigación y la innovación. Tengo confianza en todos estos jóvenes que actualmente se están formando en China y que son perfectamente capaces de asumir este desafío.

Del mismo modo, esto implica igualmente que China se convierta, de algún modo, en una referencia en materia de paz y de estabilidad, de desarrollo armonioso, como diría el presidente Hu Jintao. Creo que esto se corresponde, por un lado, con las exigencias de nuestro tiempo, pero también con la tradición que siempre ha tenido China. Desde la antigüedad, China ha buscado siempre, de una forma u otra, la armonía. En efecto, constituye una de sus fuerzas y puede no sólo darle un valor añadido sino dar, además ejemplo al mundo.

P – Sabemos que en 2005 los Franceses rechazaron el tratado constitucional francés. ¿cree usted, Señor Presidente, que este no estaba dirigido contra el propio tratado o contra ciertas políticas del gobierno francés? ¿Cuál es su punto de vista sobre la futura entrada de Turquía en la Unión europea?

R – Respecto al primer punto, creo que el " no " al tratado constitucional, expresado por la mayoría de los Franceses y poco después por la mayoría de Holandeses, no expresaba un "no" hacia Europa, sino, creo yo, un "no" a un cierto funcionamiento de Europa. De hecho, hemos estudiado todas las consecuencias y hemos reorientado nuestra acción – hablo de Europa – a favor del desarrollo de proyectos concretos, de la Europa de los proyectos, la cual se ha mostrado más conforme con los deseos y las necesidades de los Europeos, que los problemas que afectan estrictamente a las instituciones, los cuales son, ciertamente, problemas muy importantes, pero hay que reconocer que interesan mucho más a los especialistas y en particular a los políticos, que a la opinión pública.

En lo que respecta a la ampliación, siempre he estado a favor de la ampliación de Europa, por una sencilla razón: por que la ambición de Europa - una región en la que nos hemos enfrentado enormemente, en la cual han tenido lugar muchas guerras en la historia – es la de arraigar a la vez la paz y la democracia en el conjunto de países europeos. Partiendo de este punto, no se imponen fronteras. Desde nuestro punto de vista, cuanto más se amplíe la paz y la democracia, mejor irán las cosas. Por ello, en un principio, estoy a favor de la ampliación.

Reconozco que esto genera varios problemas. La ampliación supone, sin duda alguna, una modificación de las instituciones, que no se han adaptado a Veintisiete, como podían estarlo a Diez o a Quince y deben, por lo tanto, modificarse. Por otro lado, plantea problemas financieros, ya que la ampliación cuesta muy cara a los países de origen, los cuales asumen el coste de las ampliaciones, es decir, el del desarrollo económico de los países entrantes. Por consiguiente, todo ello debe ser estudiado, con todas las consecuencias que ello implica en los medios de los que disponen los países. Existen, por tanto, problemas, pero repito que, en un principio, creo que deberíamos estar a favor de la ampliación, por los motivos que acabo de mencionar.

Su pregunta implica también plantearse el problema de Turquía, como ha sucedido. Turquía es candidata. Todos los países europeos han aceptado esta candidatura y han estado de acuerdo en decidir entablar negociaciones de adhesión con Turquía. Sin duda alguna, las costumbres de Turquía difieren de las tradiciones de la Europa continental. Por consiguiente, esto implicará por ambas partes, incluida Turquía, importantes esfuerzos para modificar sus costumbres. ¿Lo conseguiremos? No puedo darle esa seguridad. Pero en cualquier caso, estamos a favor de esta adhesión, como ya le he dicho, a condición de que Turquía esté de acuerdo, la desee y sea capaz de asumirla.

P – Señor Chirac, vengo de la facultad de Física. Me gustaría plantearle dos preguntas. En primer lugar, todo el mundo sabe que le gusta el fútbol. ¿Cuál es, por lo tanto, además de la selección de Francia, su equipo favorito? ¿cree usted que las actividades deportivas pueden desempeñar un papel en las relaciones internacionales? Gracias.

R – En primer lugar, pase lo que pase, como usted ya sabrá, apoyaré siempre a la selección Francesa. Sin embargo, no podría responder a la segunda parte de su pregunta, ya que no me gustaría designar a una o a otra selección nacional en detrimento de otra, ya que todo cambia con el tiempo.

En cuanto al papel del deporte en el mundo moderno, es evidentemente esencial. Vemos los extraordinarios éxitos de las grandes competiciones. Usted ha hablado de fútbol, del Mundial, el cual constituye un elemento importante en la vida del planeta. Pero más importante aún, son los juegos olímpicos. Y cuando en 2008 tengan lugar los juegos olímpicos de Pekín, los cuales constituirán, estoy seguro, un extraordinario reconocimiento de China y un gran éxito, todo el mundo mirará hacia Pekín y hacia China. Esto tendrá una influencia considerable en la visión que muchos hombres y mujeres del mundo tendrán sobre China y Pekín, lo cual tiene una importancia psicológica y política determinante. Deseo de todo corazón, un enorme éxito para China. Estoy seguro de que así será el caso de los juegos olímpicos de Pekín de 2008. Y ya que estoy felicitando, no olvidemos que en 2010, dos años después, se producirá otro evento de enorme relevancia, aunque sea menos deportivo: la exposición universal de Shangai, a la que deseo el mismo éxito.

Me gustaría añadir algo más. He conocido a algunos estudiantes chinos que me hablaron de la necesidad de disponer de un mayor número de visados para viajar a Francia. Tienen razón. Pero me gustaría decir, no obstante, al integrarse en el sentido de amistad y de respeto que los Franceses tienen hacia China, que, hace diez años, había en Francia 5.000 estudiantes chinos. Hoy en día, son 25.000 y está previsto que esta cifra aumente rápidamente hasta los 50.000. Más de 8.000 visados de estudio fueron expedidos en 2006 y esta cifra se desarrollará de manera importante.

Me gustaría decir lo siguiente a los jóvenes Chinos que desean ir a Francia: les animo enormemente a venir, serán bien recibidos, con toda la estima y el respeto que se le debe al pueblo chino y nos congratulará enormemente ver cómo cada vez crece el número de los que aprenden francés. Gracias.





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