XIX Cumbre Franco-Espanola Conferencia de prensa conjunta del Presidente de la Republica y del Presidente del Gobierno de Espana - Intervencion del Sr. Jacques CHIRAC -

XIX Cumbre Franco-Espanola Conferencia de prensa conjunta del Sr. Jacques CHIRAC, Presidente de la Republica, y del Sr. Jose Luis Rodriguez ZAPATERO, Presdente del Gobierno de Espana - Intervencion del Sr. Jacques CHIRAC -

Gerona, 16 de noviembre de 2006




Señoras y Señores, quisiera, en primer lugar, transmitir al presidente Zapatero toda mi gratitud por la acogida que nos ha sido dispensada en esta ciudad de Gerona. Hemos sido recibidos como auténticos amigos, lo cual nos ha llegado enormemente. Permítanme dar igualmente las gracias a la Generalitat de Cataluña y en particular al Sr. Maragall, gran amigo de Francia, a quien me ha congratulado particularmente saludar y poder darle las gracias personalmente.

Tuvimos, en el mes de marzo, una visita de Estado importante de su Majestad el Rey Juan Carlos. Naturalmente, dichas visitas se basan en un elemento protocolario y en una calurosa acogida. Pero intervino en un momento, en mi opinión, esencial para la relación entre España y Francia. A lo largo de la historia reciente de nuestros dos países, hemos comprendido perfectamente, los unos y los otros, que un buen equilibrio de Europa, interés compartido por los Españoles y los Franceses, conllevaba un refuerzo considerable del acuerdo general entre España y Francia. Dicho de otro modo, que la situación justificaba la elaboración de una asociación estratégica privilegiada entre España y Francia, a imagen de la ya existente e indispensable para el buen funcionamiento de Europa, la asociación estratégica entre Alemania y Francia. Aquello que es cierto en la relación franco-alemana también lo es, a pesar de no haber sido conscientes de ello suficientemente a tiempo, en lo que respecta a la relación entre España y Francia. En el fondo, se trata exactamente de todo lo que el presidente Zapatero y yo habíamos deseado, con toda la prudencia necesaria pero también con una indispensable determinación y que se materializa en el día de hoy. En este espíritu, hemos podido organizar el Foro de las sociedades civiles, destacando la importancia que concedemos a los problemas económicos y sociales y, por lo tanto, a las relaciones entre nuestras sociedades civiles. Asimismo, hemos realizado importantes progresos en el ámbito universitario, como el Sr. Zapatero ha tenido ocasión de recordar hace un momento, por no olvidarnos de la necesidad de disponer de un Consejo de defensa y de seguridad común, a imagen del existente entre Francia y Alemania y que se reunirá esta misma tarde, aquí, en Gerona.

Este año que termina es, por lo tanto, el año del reequilibrio de las relaciones entre Francia y España. Se trata de nuestro mutuo interés y del interés de Europa. Me congratulo enormemente de ello y aprovecho para agradecer una vez más al Sr. Zapatero por todo lo que, en este sentido, ha sido realizado por su gobierno.

El jefe del gobierno español ha mencionado ampliamente – lo cual apruebo sin reservas – la iniciativa adoptada por España, es decir, iniciada por España y adoptada conjuntamente por España, Italia y Francia, en estrecha relación, como es natural, entre nuestros socios europeos y en particular con Alemania y Gran Bretaña, y por supuesto, en estrecha colaboración con el Sr. Javier Solana, sobre la situación, cada día más dramática, existente en Oriente Medio, y principalmente en Palestina. No insistiré en ella, puesto que el presidente Zapatero ya ha tenido ocasión de desarrollarles su idea e iniciativa. Simplemente, tengan la seguridad de que la aprobamos sin reservas, de que nos asociamos completamente a su iniciativa y de que dirigiremos una acción en común, junto al gobierno español y al gobierno italiano, con la ayuda, naturalmente, de la Unión europea y del Sr. Javier Solana, para tratar de iniciar reformas indispensables, tanto morales como políticas, en Oriente Medio.

No insistiré sobre las principales decisiones que han sido adoptadas y desarrolladas por el presidente Zapatero. Me gustaría, simplemente, a modo de conclusión, señalar la enorme importancia que tiene para mí este gran día para Europa, para España y para Francia. Se trata de la concretización de un esfuerzo determinado, consciente, que ha durado dos años desde su concepción hasta su materialización y su puesta en marcha, en el día de hoy. Quisiera, por ello, agradecer en particular al conjunto de ministros, tanto por parte de Francia como de España, quienes han participado activamente en las decisiones adoptadas, en todos los ámbitos, enumeradas por el Sr. Zapatero. Se trata de decisiones muy positivas. Me congratulo enormemente, por lo tanto, de esta situación. Hemos concretado, por fin, una asociación estratégica privilegiada entre España y Francia, a imagen de la que disponemos entre Alemania y Francia, en beneficio, ante todo, de nuestros países y del equilibrio de Europa.

Muchas gracias.

P – Permítame, Señor Presidente, formularle una pregunta que nos remitirá a elementos muy concretos de la vida de los ciudadanos.

R – Al fin y al cabo, eso es lo más importante.

P – Como usted sabrá, existe una gran agitación por ambos lados de la frontera común de Cataluña del Norte y de Cataluña del Sur, en lo que respecta a esta famosa línea de alta tensión que el Sr. Zapatero ha mencionado en su intervención. Si no me equivoco, tengo la impresión de que nuestros dos países "se pasan la pelota” ante la dificultad. Si se aprobara dicha línea, se haría en contra de la opinión pública de ambos lados de los Pirineos. Por ello, ¿No cree que la solución de solicitar una decisión por parte de la Comisión europea, es una manera de pasar la pelota?

R – Le respondo a la pregunta : "¿es una manera de pasar la pelota?”

En primer lugar, la interconexión eléctrica es una necesidad. Hemos podido comprobarlo tras el accidente alemán. Nos amenaza permanentemente una dificultad que se traduce por la supresión de electricidad, con todas las consecuencias económicas, pero también sociales y médicas, que podría conllevar. Sin duda alguna, es necesario tener éxito. Porque dar electricidad a las personas es una necesidad, hoy en día, casi vital. Algunas de las observaciones realizadas, sobre el trazado de dicha línea, tienen argumentos bien justificados. Pero es también necesario reconocer que existen algunos argumentos pasionales. Debemos encontrar una solución. Hasta ahora no lo hemos conseguido. Hemos nombrado a peritos franceses por parte de Francia, a peritos españoles por parte de España y tampoco ha funcionado. La pasión ha superado a la pericia. Probablemente, no había puntos de vista conjuntos.

Por lo tanto, era necesario encontrar otra cosa. En un primer momento, pensamos en nombrar a dos peritos: a uno Español y a uno Francés, para tratar de encontrar un acuerdo sobre el trazado. Y, a tenor de las discusiones que tuvieron lugar entre nuestros ministros competentes, quienes examinaron el conjunto del informe, observamos que probablemente, al tratarse de un problema también europeo, consideramos la posibilidad de acudir a la autoridad europea para dicho procedimiento. Hemos decidido que el perito sea un perito europeo, ya que podría exponer su punto de vista por encima de las pasiones que tan a menudo se manifiestan ante dicha cuestión.

P – Una pregunta para el Sr. Chirac. Me gustaría añadir algunos detalles en cuanto al perfil de este perito europeo nombrado por la Comisión y verificar que el informe resultante será vinculante para el trazado de esta línea.

Y, en cuanto al proceso de paz, ¿Usted ha··· ?

R – En primer lugar, en lo que respecta al perito europeo, el cual nombraremos y que tendrá legitimidad total por parte de la Comisión europea y de Europa, espero, por mi parte, que realice un trabajo en concertación con ambos países y de la manera más inteligente posible. No tengo ninguna duda de que así lo hará. A partir de ahí, creo que, en efecto, la decisión tendrá que ser definitiva y que sea puesta en marcha tal y como esta autoridad lo estime conveniente.

Usted plantea la cuestión del proceso de paz. El presidente Zapatero le ha indicado con gran precisión qué le gustaría realizar, qué tenía previsto realizar y cual era la iniciativa necesaria. Ha considerado necesaria adoptarla en acuerdo con Italia y Francia y en concertación con nuestros otros socios. Estoy completamente de acuerdo con su intención y sus conclusiones sobre dicho procedimiento.

(...)

P – Señor Presidente, una cuestión sobre el euro. Es cierto que cuando el euro es fuerte, existen ciertos inconvenientes, pero es igualmente cierto que cuando baja presenta otros inconvenientes. ¿Qué opina de las declaraciones de su Primer ministro en las que critica al Banco central europeo?

R – Tenemos todos un gran respeto por la institución que representa el Banco central europeo. Es totalmente legítimo poder emitir una opinión sobre su funcionamiento o sobre las opciones que puede decidir y que tienen consecuencias extremadamente serias sobre la vida de nuestros compatriotas. Es necesario reconocer que las críticas que han tenido lugar sobre el Banco central europeo no han sido únicamente críticas francesas, sino que se han producido en el conjunto de Europa y en particular en la zona euro. Respeto enormemente la independencia del Banco, pero deseo, no obstante, que todo el mundo pueda expresarse sobre la manera de dirigir la política monetaria europea. Eso es todo.

P – Sobre el fin del terrorismo. Usted indicó, el otro día, que no se llegaría a ningún lugar a través de la violencia. ¿Es posible seguir manteniendo reuniones, contactos preparatorios? Algunos líderes de Herri Batasuna han pedido que el Estado garantice que no se actuará contra los miembros de ETA en caso de problemas. ¿Puede el gobierno dar alguna esperanza?

R – Me gustaría simplemente indicar, sobre dicha cuestión, que el gobierno francés y Francia apoyan sin ninguna reserva la acción llevada a cabo por el gobierno Español.

Muchas gracias.





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